Andrea Corrales y Mireia Peláez, doctoras de UNEATLANTICO, investigan sobre el deterioro cognitivo en colaboración con Idival-Valdecilla

02 Oct 2023
Andrea Corrales y Mireia Peláez, doctoras de UNEATLANTICO, investigan sobre el deterioro cognitivo en colaboración con Idival-Valdecilla
Las doctoras Andrea Corrales y Mireia Peláez junto con los dispositivos «Rox».

Las doctoras, Andrea Corrales y Mireia Peláez, docentes de la Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO), colaboran como investigadoras principales en un estudio de factibilidad de la mano de Eloy Manuel Rodríguez, neurólogo clínico y doctor del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV).

El estudio trata de averiguar cómo de viable es un programa de ejercicio físico multicomponente y la investigación reúne un total de 20 pacientes del hospital santanderino que presentan deterioro cognitivo leve de tipo neurodegenerativo, es decir, con una alta probabilidad de progresar a demencia. 

Para ello, se utilizarán unos dispositivos que emiten luz, sonido y vibración, cedidos por la empresa A-Champs y se llevará a cabo un entrenamiento de doble tarea basado en la tele rehabilitación Según explica Mireia Peláez, a través de esa estimulación sensorial, se trabajará lo físico y lo cognitivo de forma simultánea. 

En este sentido, existen antecedentes de la aplicación de estos pulsadores en un estudio realizado en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, en el cual se observó una mejora en el rendimiento cognitivo y motor del grupo experimental en diversos tests relacionados con actividades de la vida diaria. Sin embargo, en el presente estudio, se dará el siguiente paso, que consistirá en reforzar el programa de ejercicio físico con el fin de comparar los resultados con el estudio previo y determinar si existe una mayor respuesta del paciente al programa a nivel cognitivo y funcional.

Por otro lado, cabe destacar que los veinte pacientes van a recibir los dispositivos mencionados para trabajar con sus familias -quienes frecuentemente actúan como cuidadores- desde casa. Esto supone una novedad ya que, como expone la doctora Peláez, «aunque se sepa que este tipo de terapias tiene grandes beneficios, siempre existen barreras que hacen que los pacientes no puedan acceder a estos programas, ya sea porque debido a su enfermedad, la persona no puede salir de su casa y desplazarse con autonomía o tiene que depender de que alguien les lleve hasta el hospital». «Pensamos que un sistema basado en la telerehabilitación va a conseguir efectos similares pero de una manera mucho más sencilla y accesible», añade Mireia.

Asimismo, la docente apunta: «El hecho de involucrar a los familiares también proporciona un espacio de comunicación de calidad entre el familiar y el paciente, porque muchas veces, el entorno más cercano expone su preocupación sobre cómo relacionarse con su familiar», algo que resaltaban las familias madrileñas que agradecían contar con un espacio en el que interrelacionarse y, como resultado, mejorar la salud social del paciente.

Detalles sobre el funcionamiento del programa

Para valorar la factibilidad y efectos de la intervención los participantes realizarán unas valoraciones físicas, cognitivas y de calidad de vida antes y después de cumplir con el programa. Este programa tendrá una duración de 12 semanas durante las que se entrenará 3 días por semana. La telerehabilitación se llevará a cabo a través de una aplicación donde estarán registrados los distintos ejercicios y se tomará un registro diario de la actividad y evolución del paciente. Además, un entrenador contactará semanalmente con cada una de las familias con el objetivo de hacer el seguimiento de la progresión y asistirlos en cualquier problema que encuentren durante el curso del estudio.

Los pulsadores de A-Champs

Estos dispositivos vienen del mundo del alto rendimiento y se suelen utilizar en el entrenamiento de deportes para trabajar, con ayuda de estímulos sensoriales, facultades como la velocidad de reacción, la memoria o la discriminación de estímulos. Desde hace un tiempo se están empezando a introducir también en el campo de la salud para trabajar con personas mayores, en la readaptación tras una lesión, en personas con Párkinson o tras una lesión cerebral, por citar algunos ejemplos.

Los pulsadores de A-Champs, llamados «Rox», se iluminan, emiten un sonido o una vibración. El atleta o paciente debe recibir esa información, procesarla y reaccionar con la respuesta adecuada en el menor tiempo posible.