Hablamos con la doctora Andrea Corrales sobre la vocación, el mundo universitario, la práctica del deporte y el estrés

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Andrea Corrales, Doctora en Fisiología y docente de la Universidad Europea del Atlántico

La invitada del nuevo capítulo de la serie de entrevistas Hablamos con…, en la que presentamos a los docentes de la Universidad Europea del Atlántico, ha sido Andrea Corrales, Doctora en Fisiología, Máster en Biología Molecular y Biomedicina, Máster en Psicología del Deporte, licenciada en Biología y graduada en Psicología.

Nacida en Castro-Urdiales, la doctora Corrales comenzó a estudiar Biología en la Universidad del   País vasco, pero completó la carrera en Asturias. “Quería hacer la especialidad sanitaria, así que hice el primer ciclo en Lejona, pero terminé en la Universidad de Oviedo”. Corrales reconoce que, tanto este área de formación como la propia docencia son fruto de una marcada vocación. “Dentro de la Biología hay muchas áreas y yo siempre tuve muy claro que la Biomedicina es lo que más me llena. Pero además, desde el primer momento quise formar parte de la comunidad universitaria. La docencia y la investigación siempre me han llamado mucho la atención. Según terminé la cerrera tenía claro que quería hacer la tesis doctoral y esa es la vía para ser docente e investigadora”.

Mientras preparaba su doctorado, la doctora Corrales estudió el grado en Psicología por la UNED. “Mucha gente me pregunta como pasé de la Biología a la Psicología, pero yo creo que, en realidad, tienen muchas cosas en común. Yo hice mi tesis doctoral en el campo de la  neuropsicofisiología y esto me acercó a la Psicología y esto me abrió las puertas a estudiar la carrera”.

Andrea Corrales recibió hace unos días la evaluación favorable de la ANECA que la convierte en doctora acreditada y ha viajado recientemente a Costa Rica y Panamá, donde impartió diversas conferencias. Llama especialmente la atención la titulada “Fisiología del estrés y rendimiento deportivo: convierte el estrés en tu aliado”, en la que apunta un rasgo del estrés que puede incluso resultar positivo. “El estrés te prepara para una situación potencialmente amenazante, si lo relacionamos con el deporte, el deportista necesita buscar un nivel de activación óptimo. Igual de malo es que sea demasiado bajo (adormilado), como demasiado alto (muy estresado)”.

La docente de la Universidad Europea del Atlántico conoce de primera mano el mundo del deporte, pues ha competido en División de Honor de atletismo. “Desde pequeña me ha gustado mucho el atletismo. Competí con el Piélagos en las pruebas de triple salto y salto de longitud. Eso también me ha llevado a especializarme en la psicología del deporte”.