El alumnado de Psicología de UNEATLANTICO desarrolla una actividad práctica con perros terapéuticos

04 Nov 2026
El alumnado de Psicología de UNEATLANTICO desarrolla una actividad práctica con perros terapéuticos

Los estudiantes de tercer curso del grado en Psicología (PSI) de la Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO) han desarrollado, con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, diversas campañas de sensibilización sobre el bienestar psicológico. Entre las actividades realizadas, destaca una demostración práctica sobre el papel que pueden desempeñar los perros como apoyo emocional.

Estas actividades se realizan cada año y permiten diseñar campañas o acciones de sensibilización con el fin de trasladar los conocimientos adquiridos en el aula a situaciones reales y cercanas a la cotidianidad. En esta edición, muchos de los trabajos se han destacado por abordar una cuestión relevante: los problemas de salud mental que pueden permanecer ocultos detrás de comportamientos, hábitos y situaciones de nuestra vida cotidiana que, con frecuencia, se encuentran normalizados.

A través de diferentes propuestas, los estudiantes han reflexionado sobre la ansiedad, la depresión, la conducta suicida y los trastornos de la conducta alimentaria, mostrando cómo determinadas manifestaciones de sufrimiento psicológico pueden pasar inadvertidas, confundirse con comportamientos habituales o no recibir la atención que merecen.

El objetivo de estas campañas ha sido el de contribuir a reconocer posibles señales de alerta, cuestionar los prejuicios asociados a la salud mental y fomentar una actitud más comprensiva y sensible hacia las personas que atraviesan dificultades emocionales.

Los perros de apoyo emocional: una demostración práctica en el aula

Entre las actividades desarrolladas, una de las experiencias más llamativas ha sido la presentada por los estudiantes Hugo Saiz, Carla Navarro y Jaime Talledo, quienes realizaron una exposición acompañada de una demostración en directo sobre el papel de los perros de apoyo emocional y sus posibles beneficios para el bienestar psicológico.

Bajo el título «Conoce a los perros terapéuticos en la Psicología», los alumnos explicaron las diferentes funciones que pueden desempeñar estos animales, así como las características que los convierten en un recurso de interés en el ámbito del apoyo psicológico y de las intervenciones asistidas con animales.

Durante la presentación se abordaron las diferencias entre los perros de apoyo emocional, que proporcionan compañía, seguridad y bienestar a través del vínculo afectivo; los perros de terapia, que participan en intervenciones estructuradas junto a profesionales para alcanzar objetivos terapéuticos; y los perros de asistencia, especialmente entrenados para realizar tareas concretas que favorecen la autonomía y la calidad de vida de personas con discapacidad.

De igual manera, los alumnos realizaron una demostración práctica, en la que mostraron cómo el perro podía responder ante una persona que experimentaba ansiedad y cómo era capaz de percibir señales relacionadas con cambios en su estado de ánimo.

Esta experiencia permitió a los estudiantes observar cómo la sensibilidad de estos animales ante determinadas señales emocionales y conductuales puede favorecer el acompañamiento y proporcionar una sensación de calma y seguridad en situaciones de malestar psicológico.

La exposición también destacó los posibles beneficios del vínculo humano-animal en personas con ansiedad o depresión, especialmente en aspectos como la regulación emocional, la reducción de la sensación de soledad y el fomento de la activación conductual. También hablaron sobre la importancia de seleccionar y preparar adecuadamente a los perros que participan en intervenciones asistidas, teniendo en cuenta características como su sociabilidad, estabilidad emocional, capacidad de cooperación y vínculo con su guía.

En este sentido, la convivencia y el cuidado de un animal pueden contribuir a establecer rutinas, incrementar la actividad diaria, favorecer la interacción social y reforzar el sentimiento de responsabilidad, utilidad y valía personal. Estos aspectos pueden resultar especialmente relevantes cuando una persona presenta desmotivación, aislamiento o dificultades para mantener sus actividades cotidianas.

La actividad permitió así comprender que estos animales no solo proporcionan compañía, sino que, dependiendo de su función y preparación, pueden participar en diferentes modalidades de apoyo y asistencia, siempre teniendo en cuenta las necesidades particulares de cada persona.

Aprender psicología para comprender, prevenir y sensibilizar

Más allá del interés despertado por esta demostración, el conjunto de las actividades realizadas ha permitido poner en valor la importancia de una formación universitaria que conecte los conocimientos científicos con las necesidades reales de la sociedad.

La iniciativa pretende que los futuros profesionales desarrollen no solo competencias académicas, sino también sensibilidad, empatía, capacidad de observación y habilidades para comunicar cuestiones relacionadas con la salud mental.

Como señala la profesora Isabel Diego, «Uno de los objetivos de esta actividad es que los estudiantes aprendan a mirar más allá de lo evidente. Muchas veces, detrás de comportamientos que consideramos normales o cotidianos, puede existir un sufrimiento psicológico que no estamos sabiendo reconocer. Sensibilizar sobre la salud mental también significa aprender a detectar esas señales, comprenderlas y responder sin prejuicios».

La experiencia ha puesto de manifiesto la implicación y creatividad del alumnado, así como la importancia de generar espacios de aprendizaje que favorezcan la reflexión y el compromiso social.

Porque promover la salud mental no consiste únicamente en conocer los trastornos psicológicos, sino también en aprender a reconocer el sufrimiento que no siempre se ve, comprender las necesidades emocionales de las personas y contribuir a construir una sociedad más consciente, empática y comprometida con el bienestar psicológico.