La Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO) conmemora el Día Mundial de la Reanimación Cardiopulmonar (RCP), que se celebra cada 16 de octubre, con un taller práctico dirigido a estudiantes del grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFYD) y su participación en el proyecto FOR_VIDAS, dos iniciativas que ponen de relieve la importancia de la formación en primeros auxilios y el desarrollo de nuevas estrategias educativas para el aprendizaje del soporte vital básico.
Taller con estudiantes de la universidad
Los docentes Juan Aparicio y Adrián Rodríguez han realizado un taller de Reanimación Cardiopulmonar con estudiantes de 4º curso del grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFYD) de la asignatura Socorrismo acuático y primeros auxilios.
La idea de formar a los estudiantes en técnicas de primeros auxilios surgió de la necesidad que tiene cualquier persona que trabaje con grupos de saber cómo actuar ante cualquier percance inesperado. Según indican los profesores, cada veinte minutos se produce una parada cardiorrespiratoria en España, y el papel de la primera persona que interviene es fundamental. Cabe destacar que la universidad es, desde hace años, un espacio cardioprotegido, ya que cuenta con un desfibrilador en sus instalaciones.
El proyecto que promueve el aprendizaje en primeros auxilios
La Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO) participa en el proyecto “Integración de ciencias aplicadas para la formación en soporte vital básico” (FOR_VIDAS), liderado por Editores y Consultores Especializados (ECE) y en el que también colaboran la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y la Universidad de Valladolid (UVa).
El proyecto, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (2025-2028), aborda el reto de mejorar la capacidad de respuesta de la ciudadanía ante una parada cardiorrespiratoria extrahospitalaria mediante nuevas estrategias de formación en Soporte Vital Básico (SVB), con especial atención al ámbito educativo. Desde una perspectiva interdisciplinar que integra pedagogía, ciencias de la salud e ingeniería informática, el proyecto propone situar al profesorado como agente multiplicador de la formación y explorar el potencial de las tecnologías digitales, la gamificación y la simulación para favorecer el aprendizaje del SVB entre niños, niñas y adolescentes.
En la actualidad, el equipo del proyecto ha terminado el modelo tecno-pedagógico competencial que permitirá el diseño de un simulador gamificado para la formación en RCP, concebido como un entorno de aprendizaje experiencial, en el que el alumnado pueda entrenar la toma de decisiones y la actuación ante situaciones de emergencia mediante escenarios interactivos.
La propuesta se vincula así con las nuevas perspectivas de las humanidades digitales y la innovación educativa, entendiendo las tecnologías no únicamente como herramientas instrumentales, sino como espacios capaces de transformar las formas de enseñar, aprender, experimentar y evaluar competencias vinculadas al cuidado y la intervención ante emergencias. En este sentido, el reto de FOR_VIDAS no es crear un simulador de RCP, sino construir un ecosistema formativo capaz de transformar conocimiento en actuación competente, segura, autónoma y transferible.
Se han presentado, en el marco de este proyecto, dos ponencias sobre la actualidad del proyecto: la validación del marco conceptual y metodológico común que orienta el proyecto en su fase inicial, prestando especial atención a los principios que guiarán el diseño de los escenarios tecno-pedagógicos, las dinámicas de gamificación y los instrumentos de evaluación del simulador.
Asimismo, el equipo del proyecto ha podido plantear en un modelo competencial el diseño de experiencias educativas inmersivas, adaptativas y centradas en el alumnado, incorporando el uso de escenarios digitales, pero también en el espacio físico.
La arquitectura del modelo basado en necesidades detectadas, demuestra la convergencia entre humanidades digitales y la pedagogía/ciencias de la salud y apunta a nuevas formas de aprendizaje y preparación ciudadana ante situaciones críticas. En este sentido, el equipo del proyecto desarrolla en el modelo competencial medidas de evaluación de los aprendizajes que están siendo validadas.
En el momento actual, el principal desafío de FOR_VIDAS es convertir el conocimiento clínico en una competencia real de actuación ante una emergencia, superando una formación basada únicamente en la memorización de protocolos. El modelo plantea integrar conocimientos, habilidades técnicas, toma de decisiones, disposición a actuar, gestión emocional y capacidad de transferencia.
Por ello, el modelo competencial debe articular cuatro dimensiones: clínica, pedagógica, tecnológica y de experiencia de usuario. El simulador debe ser clínicamente seguro y riguroso, pedagógicamente eficaz, tecnológicamente viable y, al mismo tiempo, accesible y usable, evitando que la tecnología se convierta en un fin en sí misma.
Otro desafío es reproducir la complejidad de una emergencia real. No basta con ejecutar correctamente una RCP en condiciones controladas: el aprendizaje debe progresar hacia situaciones con presión temporal, incertidumbre, estrés y variaciones contextuales, sin generar una sobrecarga emocional contraproducente.

La publicación es parte del proyecto CPP2024-011280, financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033 y por la Unión Europea-NextGenerationEU/PRTR».