España continúa reforzando su posición como uno de los principales destinos de educación internacional. Así lo refleja la edición 2026 del estudio sobre el impacto económico de los estudiantes internacionales en España, que estima que durante el curso académico 2023-2024 más de 1,04 millones de estudiantes internacionales cursaron algún programa formativo en el país, generando un impacto económico superior a 8.316 millones de euros, una cifra equivalente al 0,55 % del Producto Interior Bruto (PIB) nacional.
En este contexto, la internacionalización constituye uno de los ejes fundamentales del proyecto educativo de la Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO). A través de la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI), la Universidad promueve la movilidad de estudiantes, docentes y personal de administración y servicios mediante programas como Erasmus+ y una extensa red de convenios de colaboración con instituciones de educación superior de Europa, América, Asia y África.
El informe evidencia el crecimiento sostenido de la movilidad académica internacional, una tendencia que continúa fortaleciéndose tras la pandemia. A nivel global, el número de estudiantes matriculados en educación superior se ha duplicado en las dos últimas décadas hasta alcanzar los 269 millones en 2024, de los cuales 7,3 millones realizaron una experiencia de movilidad internacional. En el ámbito europeo, además, más de 17 millones de estudiantes aprendían una lengua extranjera durante su etapa escolar en 2023, un indicador del creciente interés por la formación y el intercambio académico internacional.
Entre las principales conclusiones del estudio destaca también la distribución del alumnado internacional según el tipo de programa. Aunque las escuelas de español concentran el mayor volumen de estudiantes internacionales (67 %), son los estudios universitarios de grado y máster los que generan el mayor impacto económico. Estas titulaciones representan el 21,5 % del alumnado internacional, pero concentran el 58,6 % del impacto económico derivado de la exportación educativa, debido principalmente a la mayor duración de las estancias y al gasto medio más elevado de estos estudiantes.
El estudio también concluye que la educación internacional sostiene alrededor de 12.000 puestos de trabajo cualificados y beneficia a numerosos sectores de la economía, como la enseñanza, la vivienda, la hostelería, el transporte o el ocio. Asimismo, señala que el principal desafío para continuar impulsando el crecimiento del sector no reside en la demanda, sino en la necesidad de agilizar los procedimientos administrativos para los estudiantes procedentes de países que requieren visado.
Más allá de su impacto económico, el informe destaca que la presencia de estudiantes internacionales favorece la modernización de las instituciones de educación superior, impulsa la internacionalización de las comunidades de acogida, fortalece la cooperación científica y académica y contribuye a la creación de redes de colaboración con proyección internacional.
En este escenario, UNEATLANTICO continúa apostando por la internacionalización mediante la recepción de estudiantes procedentes de diferentes países y la promoción de estancias académicas de su alumnado en universidades de todo el mundo. Estas experiencias enriquecen la vida del campus con nuevas perspectivas culturales y académicas, favorecen el desarrollo de competencias interculturales, lingüísticas y profesionales, cada vez más demandadas en un mercado laboral globalizado, y consolidan el compromiso de la Universidad con una formación de calidad conectada con el entorno internacional.