El profesor emérito de la Universidad de Cambridge Germán Berrios, una autoridad mundial en historia y epistemología de la psiquiatría, ha abierto la jornada técnica con una conferencia en la que repasaba la historia conceptual de uno de los síntomas nucleares de la esquizofrenia: el trastorno formal del pensamiento, síntoma que se sitúa en la compleja encrucijada entre lenguaje y pensamiento.
La esquizofrenia plantea importantes retos clínicos y científicos, tanto por la diversidad de sus manifestaciones como por la complejidad de los procesos cognitivos que pueden verse afectados. Entre sus síntomas más conocidos se encuentran las alucinaciones y las ideas delirantes, pero también pueden aparecer alteraciones en la organización del pensamiento y en la capacidad para construir un discurso comprensible. Según explica el doctor José Ignacio Quemada, director médico de Fundación Hospitalarias Cantabria, es importante abordar esta complejidad desde una perspectiva amplia: “La esquizofrenia probablemente sea un conjunto de trastornos, no una enfermedad única y una interesante estrategia para estudiar este trastorno mental pasa por centrarse en un síntoma y tratar de entenderlo desde el punto de vista biológico”. Eso es, precisamente, lo que expertos nacionales e internacionales han hecho este jueves en la jornada técnica celebrada en Santander ‘Esquizofrenia, neuropsicología y lenguaje’, un encuentro científico organizado por Fundación Hospitalarias Cantabria y la Universidad Europea del Atlántico que ha profundizado en los procesos cognitivos y lingüísticos implicados en esta patología, con especial atención al trastorno formal del pensamiento.
Este enfoque permite analizar fenómenos clínicos concretos y explorar los mecanismos cerebrales que pueden contribuir a explicarlos, en lugar de considerar la enfermedad como una realidad homogénea. La jornada ha centrado su atención en la investigación sobre las posibles conexiones entre las afasias y el trastorno formal del pensamiento.
En este contexto, la neuropsicología desempeña un papel fundamental al estudiar la relación entre el cerebro y las competencias cognitivas, entre ellas la atención, la memoria, las funciones ejecutivas y el lenguaje. La jornada ha abordado cómo estas funciones pueden verse afectadas en la esquizofrenia y qué herramientas permiten evaluar sus alteraciones.
La presencia del doctor Germán Berrios, profesor emérito de Epistemología de la Psiquiatría de la Universidad de Cambridge y una de las principales autoridades internacionales en este ámbito, ha constituido uno de los principales hitos de la jornada. En su conferencia inaugural, ha abordado la historia conceptual del trastorno formal del pensamiento, uno de los fenómenos psicopatológicos más característicos de la esquizofrenia y un campo de especial interés para comprender cómo se alteran la organización del pensamiento y la expresión verbal.
La jornada ha facilitado una comprensión más profunda de los mecanismos cerebrales, cognitivos y lingüísticos asociados a la esquizofrenia, al tiempo que ha promovido el intercambio de conocimientos entre profesionales de la psiquiatría, la neuropsicología y la lingüística. Además, se ha profundizado en los avances en herramientas de evaluación e intervención que pueden contribuir a mejorar la atención a las personas con problemas de salud mental.
Principales avances científicos
Tras la conferencia inaugural del doctor Berrios, la primera mesa se ha dedicado a la relación entre neuropsicología y esquizofrenia. La doctora Natalia Ojeda, presidenta de la Sociedad Internacional de Neuropsicología, ha expuesto la evidencia científica disponible sobre la eficacia de la rehabilitación neuropsicológica en esta patología. Por su parte, el doctor Manuel Cuesta, jefe de Servicio del Hospital de Navarra, ha profundizado en los déficits neuropsicológicos asociados a la esquizofrenia y en sus implicaciones clínicas.
La segunda mesa se ha centrado en el trastorno formal del pensamiento desde una perspectiva multidisciplinar. El doctor Peter McKenna, investigador sénior de FIDMAG, ha analizado los principales retos clínicos que plantea actualmente este fenómeno. Pablo del Olmo, psicólogo e investigador predoctoral de FIDMAG, ha presentado estrategias para su evaluación, mientras que Joana Roselló, lingüista de la Universidad de Barcelona, ha abordado las aportaciones de la lingüística al estudio de los trastornos del lenguaje.
Uno de los aspectos de especial interés ha sido la posibilidad de explorar conexiones entre las alteraciones del lenguaje observadas en la esquizofrenia y las estudiadas en las afasias, trastornos que afectan a la capacidad de comprender o producir lenguaje y que pueden estar relacionados con lesiones cerebrales. La comparación entre ambos campos abre nuevas vías para investigar los mecanismos que intervienen en la producción y organización del discurso.
En esta línea, Celia Baños, psiquiatra de Fundación Hospitalarias Cantabria, está desarrollando una tesis doctoral centrada en el estudio del trastorno formal del pensamiento mediante nuevas escalas de evaluación utilizadas en el ámbito de las afasias. Esta aproximación refleja el valor de la colaboración entre disciplinas para desarrollar instrumentos que permitan caracterizar con mayor precisión las dificultades del lenguaje y avanzar en su comprensión clínica.
Un espacio de colaboración entre disciplinas
La jornada ‘Esquizofrenia, neuropsicología y lenguaje’ ha constituido un espacio de encuentro entre profesionales que estudian la salud mental desde perspectivas complementarias: la psiquiatría, la investigación sobre el funcionamiento cerebral, la neuropsicología y la lingüística. La colaboración entre estos ámbitos resulta esencial para avanzar en la identificación de las alteraciones cognitivas, comprender mejor sus bases y explorar nuevas posibilidades de evaluación e intervención.
Con esta iniciativa, Fundación Hospitalarias Cantabria y la Universidad Europea del Atlántico han reforzado su compromiso con la divulgación científica, la investigación interdisciplinar y la mejora del conocimiento sobre los trastornos de salud mental. El encuentro ha favorecido el diálogo especializado entre profesionales de distintos ámbitos y ha contribuido a profundizar en la comprensión de la esquizofrenia y en los retos que plantea la atención a las personas que conviven con esta condición.