La Universidad Europea del Atlántico (UNEATLANTICO) celebra el I Premio de Emprendimiento de la Fundación Innovación y Desarrollo (FIDBAN), con más de 50 proyectos innovadores en una final marcada por el impacto social, la tecnología y la sostenibilidad.
La jornada arrancó con la bienvenida de Maria Paulina Acosta, encargada de ejercer como maestra de ceremonias durante el evento, dando paso a una intensa ronda de presentaciones ante inversores, expertos y asistentes por parte de perfiles muy diversos, desde Psicología e Ingeniería Informática hasta Publicidad, CAFYD, IOI y alumnado Erasmus
A continuación, Diego Lainz, director de FIDBAN explicó qué es la fundación y agradeció la implicación de la universidad, los participantes y las entidades colaboradoras. Durante su intervención, destacó además la actividad que la fundación desarrolla a través de Latinoamérica junto a FUNIBER, impulsando el emprendimiento y la conexión entre proyectos innovadores e inversores internacionales. Asimismo, felicitó a todos los estudiantes por el trabajo realizado y por el alto nivel de las propuestas presentadas.
Posteriormente, se presentaron oficialmente los proyectos finalistas y al jurado de expertos encargado de valorar cada iniciativa en base a cinco criterios fundamentales: innovación, viabilidad, impacto social, escalabilidad y presentación
Entre los proyectos finalistas destacaron propuestas centradas en el bienestar, la inclusión social, la sostenibilidad y la inteligencia artificial aplicada a mejorar la vida de las personas.
El primer premio fue para Yester, una aplicación de terapia emocional impulsada por inteligencia artificial dirigida a personas mayores con deterioro cognitivo leve. La herramienta utiliza fotografías, audios y recuerdos familiares para crear retos diarios personalizados que ayudan a combatir la soledad, estimular la memoria y preservar historias de vida. El equipo está formado por Ariadna Cuevas, Noa Castro, Nahia Galán, Marta Luis, Lucía Floranes y Dayana Escudero.
La mención a la innovación fue otorgada a Aura Link, un wearable discreto diseñado para personas con parálisis facial. El dispositivo emplea sensores sEMG e inteligencia artificial para traducir impulsos nerviosos en emociones visibles mediante señales hápticas y avatares expresivos, facilitando nuevas formas de comunicación emocional. El proyecto fue desarrollado por Clara Greavu, Mumeen Gbolagade y Paul Wennik.
Por su parte, la mención a la viabilidad y escalabilidad empresarial recayó en Break & Go, un innovador centro de bienestar que combina cabinas privadas de descanso con una cafetería funcional. Sus “RelaxPods” ofrecen aislamiento acústico, iluminación regulable y reservas digitales a través de una aplicación móvil. El equipo está integrado por Laura Alonso, Ismael Collera, Paula Díaz-Velarde, Lía Penélope Marzo, Noa Pinillos y Aitana Salas.
Asimismo, la mención al impacto social fue para Small Footprints, una granja terapéutica destinada a niños y personas neurodivergentes. El proyecto apuesta por terapias supervisadas en contacto con la naturaleza y los animales para mejorar la comunicación, la motivación y la interacción social. Sus integrantes son Laura Díaz de Entresotos, Sara Herbosa, Carmen Fernández, Érika Dorohkotova y Laura Cabrero.
Entre los proyectos finalistas también destacó Vivara, una propuesta de vivienda modular y sostenible para jóvenes basada en un modelo de alquiler con opción a compra. El proyecto plantea hogares accesibles y comunitarios construidos con materiales ecológicos, energía solar y espacios compartidos. Está impulsado por Jaime Guerra Heras, Ana Ibáñez Ruiz, Víctor Higuera Aja, Sergio Gallardo Baltodano y Francisco A. Castillo Babilonia.
Otro de los proyectos presentados fue Brainfy, unos auriculares neuroadaptativos que incorporan sensores EEG e inteligencia artificial para seleccionar música en función del estado mental del usuario. La herramienta busca mejorar la concentración y reducir el estrés mediante playlists personalizadas y monitorización emocional en tiempo real.
También participó SPARK, un sistema de aparcamiento inteligente para ciudades y campus basado en sensores IoT que detecta plazas libres en tiempo real y guía a los usuarios mediante GPS, reduciendo tráfico, tiempos de búsqueda y emisiones. El proyecto fue desarrollado por Rubén Setién.
La jornada volvió a poner de manifiesto el talento emprendedor de los estudiantes y el creciente interés por proyectos capaces de combinar tecnología, sostenibilidad e impacto social para responder a desafíos reales de la sociedad actual.